4 años

¿Es mucho tiempo?

Hay una fecha cada cuatro años en la que muchas cosas pueden cambiar, o quedar igual, en una Ciudad. Un cambio para conseguir que más personas quieran vivir en ella, conocerla y visitarla o seguir siendo una Ciudad más (bien o mal administrada). 

Liderazgo En estas elecciones, la evolución en un sentido u otro de las Ciudades no solo va a depender de que se pueda formar gobierno con la nueva importancia del múltiple partidismo, de que los concejales del equipo de gobierno se lleven bien, del contenido de los programas electorales que salgan victoriosos, del estado en el que haya quedado la gestión municipal, de la nueva expansión cuantitativa del Banco Central Europeo. En base a todas estas circunstancias será diferente la evolución de la Ciudad, pero sobre todo dependerá del espíritu y capacidad de gestión del nuevo liderazgo que se le imprima.

Espíritu En el espíritu se encuentra la motivación del equipo gestor, que quiera simplemente volver a ganar las elecciones o que desee que la evolución de su Ayuntamiento mejore el futuro de las personas que la habitan y por ello tener muchas posibilidades de recibir su confianza en las urnas. 

Capacidad Capacidad de gestión para atender a todo lo que se supone que un Ayuntamiento tiene que hacer bien sin convertirse en un problema, que cuadren las cuentas, que los semáforos agilicen el tráfico, que las aceras no se rompan, que existan plazas de colegios y hospitales suficientes, que el transporte público sea puntual, que quién lo necesite tenga ayudas justas...

Pero “cuatro años” pasan muy rápido resolviendo problemas diarios. En este nuevo orden económico y social las imposiciones ya no funcionan, los partidos ya no van a condicionar de igual manera a los gobiernos locales, ni el Banco Central Europeo resolverá todos nuestros problemas económicos, las personas que habitamos las Ciudades demandamos más y mejores cosas.

Existen muchas nuevas fórmulas de participación, gestión, organización, planificación, adopción de tecnologías y financiación municipal para que “cuatro años” sean decisivos. Todo depende de la voluntad  que tengamos a la hora de pensar en el Futuro de nuestra Ciudad. Con ganas de pensar y método se puede conseguir.

Estas elecciones deberían aportar nuevas capacidades de Liderazgo que consigan que las personas que habitamos en nuestra Ciudad nos sintamos partícipes, seamos felices y deseemos (podamos) tener un mejor futuro en ella.

 

¿Cuánto queda para el 2020?

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