10 pasos para Pensar en Estrategia

Aprovechemos la situación para pensar en estrategia.

Nos han vuelto a confinar. Aprovechemos el tiempo, ahora podemos pensar en estrategia.

Lo veníamos venir, sabíamos que el virus volvía con fuerza y el sistema de salud no estaba preparado para este tipo de pandemia. Sin embargo, cuando ya casi no se puede reaccionar es cuando queremos resolver un problema estratégico. La sociedad y el sistema económico actual se basa en la movilidad de personas, mercancías y capital. Reducir la movilidad es lo que más puede frenar la expansión de la COVID-19.

La noche del pasado miércoles 28 de Octubre los WhatsApp de mis vecinos echaban humo intentando interpretar el comienzo del nuevo confínamiento. Comenzaría a las 00:00h del Jueves o las 00:00 del Viernes de esa semana. A partir de la interpretación colectiva que hicimos (24:00h de Jueves) y verificación en los medios comenzamos a tomar decisiones sobre la organización de las rutinas de las próximas semanas. Los más reflexivos comenzaron a dibujar cómo podrían ser los próximos 2, o incluso 6 meses, aunque las medidas de confinamiento solo se anunciaron para dos semanas.

Es una reacción lógica que impregna las decisiones que tomamos día a día. Nos cercioramos de cuál es la situación de partida, organizamos las acciones que nos afectan en un periodo de tiempo muy corto y quizás pensamos en la estrategia que deberíamos preparar para más tiempo.

Pensar en la estrategia de una empresa, hasta hace unos años o incluso meses, consistía en un proceso prolongado de planificación, tanto para su creación como para su ejecución. Ahora nos enfrentamos a lo que los Coach llaman entorno VACUA. El proceso de pensamiento estratégico es más rápido y la estrategia que resulta tiene menos tiempo de validez.

Se reduce la movilidad, pensamos en estrategia.

Es cierto que para pensar en estrategia debemos imaginar la situación a la que queremos llegar en varios años, hay incluso compañías que piensan a más de 20 o 30 años. Diferente es la planificación de las acciones que deber permitir alcanzar esa visión. Hoy, más que nunca estas aciones tienen horizontes temporales a medio plazo.

Ahora que tenemos otro confinamiento por delante deberíamos aprovecharlo para pensar en la estrategia de nuestro negocio. Casi nunca tenemos tiempo para pensar más allá de la reacción que tomamos en función de los inputs que recibimos.

Excepto las empresas y entidades sanitarias o esenciales, todos vamos a tener más tiempo libre. Podemos volver a procastrinar, engordar desmedidamente, tragarnos series enteras de Netflix, disfrutar de nuestro tiempo y aprender a cocinar mejor. Pero también podemos aprender a organizar mejor nuestro tiempo, introducir nuevas rutinas para pensar en la estrategia que permita enfrentarnos mejor a la situación actual y programar a largo plazo qué lugar queremos ocupar en el mercado futuro.

La escasez de tiempo es la escusa permanente para no pesar en la estrategia de forma pausada. La falta de estrategia es lo que nos lleva a ir resolviendo sin parar los problemas que nos van surgiendo, ocupándonos de los más urgentes y quizás olvidando los más importantes.

¿Y si en las múltiples video conferencias que hacemos todos las semanas hacemos una para pensar cómo podemos mejorar la experiencia de nuestros clientes? Claro está, esa video habría que prepararla individualmente pensando con anterioridad, lejos de realizar un ejercicio de alimentación esperando que nos echen de comer tareas y más tareas.

Permíteme que te exponga una secuencia de cómo podemos iniciar este proceso, espero que te guste:

Pasos para pensar en estrategia:

  1. Sinceridad. Sé sincero y calcula el tiempo que quieres dedicar a pensar. Asigna calendario.
  2. Consenso. Ponte de acuerdo con el equipo de cuál es la situación actual. Equilibra visiones y datos científicos.
  3. Diversidad. Busca y acepta inputs de informacion más allá de tu entorno habitual.
  4. Prospectiva. Evalúa cuáles pueden ser los escenarios futuros y calcula qué capacidades de competición tendrías en ellos.
  5. Talento. Sé más sincero aún. Toma decisiones para equilibrar tus capacidades y tus objetivos estratégicos.
  6. Competición. Decide en qué liga quieres jugar y qué posición de mercado deseas y puedes mantener o conseguir. Haz una verdadera apuesta para crear una conexión original con el mercado.
  7. Construcción. Co construye un plan estratégico que te guíe en las principales decisiones que tengas que tomar. El plan debe ser ideado por quienes lo ejecutarán.
  8. Ejecución. Los planes estratégicos son para ejecutarlos no para escribirlos. Establece pautas de seguimiento.
  9. Constancia. Mantener un plan estrategico de forma inmóvil cuando todas las circunstancias varían no tiene sentido, pero ir adaptando la estrategia a las revoluciones del mercado no significa ser un veleta.
  10. Piensa. Sigue pensando e imaginando. Siempre debes dedicar un tiempo a pensar antes de hacer un cambio, o antes de seguir haciendo siempre lo mismo, el mundo cambia a una velocidad mayor de lo que somos capaces de comprender. También puedes pensar cómo cambiar el mundo, pero siendo sincero con el crecimiento de tus capacidades.
Pensar en Estrategia
ZamConsultor. Consultoría Estratégica Executive