Reinvención Digital

¿Estamos pensando en cómo nos va a afectar la crisis actual? Seguro que hemos pensado en la reinvención digital de nuestra empresa, sea porque nuestro mercado crece o decrece.

Hoy os propongo que pensemos en una reinvención digital. No promulgo pasar de cultivar naranjas a fabricar coches de hidrógeno, por decir algo disruptivo, pero sí en pensar cómo podemos evolucionar la relación digital con el mercado.

Pensar en lo que aportamos al mercado, lo que nuestros clientes y steakholder reciben realmente de nosotros, abstrayéndonos de nuestros procesos productivos, contribuye a mejorar la experiencia de los clientes. Si pensamos que nos dedicamos a realizar un proceso concreto perdemos la perspectiva de qué consigue el mercado con nosotros.

En la relación que tenemos con el mercado es dónde más podemos reinventar nuestra aportación. Sin duda, esta crisis todavía le queda por cambiar muchos de los preceptos económicos que conocíamos. Sin haber salido completamente de la crisis del 2008 hemos entrado en uno de los mayores descensos del PIB mundial.

Cualquier prospectiva económica que hagamos, hoy en día, hay que ponerla en cuestión. Lo que no quiere decir que no podamos establecer un plan estratégico empresarial a medio plazo que incluya actuaciones capaces de reaccionar ante las eventualidades. Utilizar el BigData para comprender a los clientes, construir sistemas de inteligencia artificial para ejecutar rutinas y conseguir que con un solo click nuestros clientes accedan a nuestros productos, nos digitalizará. Si embargo, no todos podemos reinventarnos en Amazon o Alibabá.

¿Podemos mantener el mismo vínculo con nuestro entorno?

Clientes, proveedores, socios y demás steakholder han cambiado sus preferencias, lo venían haciendo y más en esta crisis del COVID-19. Tenemos que reaccionar construyendo un nuevo sistema de relación, pensando cómo mejorar la productividad que les proporcionamos en los contactos que tengamos con ellos, contactos digitales que complementen la experiencia del cliente.

¿Cómo queremos que sean los contactos que tendremos con los clientes? Antes de que nos elijan, cuándo nos elijan, cuándo reciban nuestra aportación y cuándo haya que renovar el contacto.

Todos estos contactos tienen una translación en nuestro proceso productivo. Los robots o procesos digitales nos ayudarán a trabajar en menos tiempo y de forma más eficiente, siempre que seamos capaces de reflexionar en cómo mejorará la experiencia del cliente. Entonces sí tendrá sentido reinventar digitalmente. Lo contrario es digitalizar lo que ya hacemos, sin más.

Me explico: si no reinventamos la relación con el cliente y utilizamos la tecnología para seguir haciendo lo mismo en un mercado que ha cambiado, seguiremos sin adecuarnos al mercado, eso sí, con un nuevo programa informático, web y logo.

Tenemos que idear nuevas formas de tejer relaciones pensando que nuestro mejor aliado es el desarrollo tecnológico digital de nuestras empresas.

El sector de las ferias y congresos, los servicios avanzados, incluso la construcción, tienen importantes retos que no resolverán haciendo lo mismo que antes.

Reinventarnos digitalmente es construir una nueva identidad digital de conexión con el mercado.

Identidad Digital de conexión
ZamConsultor. Consultoría Estratégica Executive